Entrevistamos a Francisco Javier Tamayo Mateo, responsable de Tesorería en Divisa del Banco Cooperativo Español, sobre los acontecimientos de la actualidad reciente,  su incidencia previsible en el Mercado de Divisas y sus consecuencias para las empresas.

¿Qué evolución se prevé en el mercado de divisas como consecuencia de la situación macro actual?

«En este momento nos encontramos ante una situación muy compleja en los mercados de divisas. Tanto desde un punto de vista geopolítico, con la invasión por Rusia de Ucrania como máximo exponente, como de problemas heredados de la pandemia del Covid vinculados principalmente a las cadenas de suministro. Se están produciendo un aumento del nivel de precios en las principales economías mundiales, que están obligando a los Bancos Centrales a reducir sus políticas acomodaticias e impactando necesariamente en la cotización de las divisas a las que representan así como en el crecimiento de sus economías, que comenzará a resentirse.

En este sentido hemos visto comenzar a subir los tipos de interés a la Reserva Federal de EEUU, al Banco de Inglaterra o al Banco de Suiza sorpresivamente la semana pasada, mientras que el Banco Central Europeo ya ha anunciado subidas de tipos de interés para los próximos meses de julio y septiembre que propiciaran la desaparición de los tipos de interés negativos en la Eurozona durante este año.

Por lo tanto, el gran caballo de batalla en los próximos meses será  la inflación y de cómo serán capaces los Bancos Centrales de poder mitigarla mediante subidas más agresivas de tipos de interés, asumiendo que su impacto en la economía será notable, llevando previsiblemente a las economías a la estanflacción, con niveles de inflación por encima de los de crecimiento del PIB, impactando necesariamente en la cotización de las divisas que representan.»

¿Qué riesgos asume una empresa que opera en divisas en caso de evolución negativa de la cotización de las mismas?

«Lógicamente cuando una empresa trabaja, ya sea en la importación o en la exportación de bienes o servicios, y sus pagos y sus cobros son en una moneda diferente a su moneda local, una apreciación de la divisa comprar o una depreciación de la divisa a vender, tendrá necesariamente un impacto en lo márgenes de la empresa.

Ésta se verá obligada a cambiar los mercados con los que comercia o a repercutir en el precio de su producto este sobrecoste, que en determinadas situaciones se hará complicado por la pérdida de competitividad del producto final en mercados con márgenes, ya de por sí, muy ajustados, pudiendo poner en tela de juicio la viabilidad de la propia empresa a medio/largo plazo, o cuanto menos, su modelo de negocio.»

¿Podría la empresa cubrir ese riesgo de alguna manera? 

«La opción más sencilla, pero poco probable, es que o bien el proveedor, en el caso de un importador, o el cliente, en caso de un exportador, permitan que la transacción se realice en la divisa local de la empresa, asumiendo por lo tanto ellos el riesgo de tipo de cambio de divisas.

Otra opción, dependiendo del modelo de negocio de la empresa, es tener una infraestructura de clientes o proveedores diversificada, en diferentes países, que le permita direccionar su operativa hacia los mercados que por la evolución de su divisa permitan realizar la transacción al coste más reducido o al ingreso más alto.

Estas dos situaciones aunque sencillas sobre el papel, pueden ser complicadas para empresas de pequeño tamaño, que deberán utilizar por lo tanto, las coberturas de tipo cambio para fijar sus costes o ingresos en el momento de realizar la transacción, independientemente de cuándo se produzca el flujo monetario, para conocer así de antemano sus márgenes comerciales y cubrirse ante potenciales movimientos adversos en la cotización de las divisas utilizadas que podrían generar márgenes negativos puntuales pero que, a larga y dependiendo de su recurrencia, tendrían un impacto importante en su modelo de negocio.»

¿Qué soluciones ofrece el Grupo Caja Rural a sus clientes con operativa en divisas? 

«Desde el Grupo Caja Rural ponemos a disposición de nuestros clientes productos para ayudar y permitir que su operativa de comercio internacional, tanto en euros, como en divisas, llegue a buen término.

Les permitimos, así mismo, apoyarse tanto en nuestra experiencia en la operativa internacional a través de los gestores especializados de negocio internacional. Desde la parte más operativa, vinculada a créditos documentarios, avales, remesas o financiaciones en divisa o euros, como de nuestra experiencia en los mercados financieros, a través del servicio de cotización de Divisa, con contacto directo con la Mesa de Tesorería para la cotización tanto de productos de cobertura del riesgo de tipo de cambio, como para la recepción de información de la situación del mercado de divisas y eventos a tener en cuenta a corto/medio plazo.»